Una noche más, ahí se encontraba. Acurrucado en un rincón, abrazado a la almohada, manteniendo los ojos cerrados e intentando conciliar el sueño. No importaba el trabajo que hubiera hecho durante el día, la suave música que escuchaba para relajarse, las últimas palabras leídas de un libro a medio terminar, aquella última taza de té para calmar su interior. Nada lograba que se rindiera al sueño.
Cansado de seguir intentándolo en vano, abrió los ojos.
jueves, 27 de marzo de 2014
miércoles, 26 de marzo de 2014
Involución
Hace ya unos días, frustrado por cómo estaban yendo las cosas, terminé pensando en todo el camino que había recorrido para llegar hasta aquí. Desde esas primeras horas de nervios e incertidumbre hará ya más de dos años hasta estos últimos meses de esta apatía que domina cada paso que doy.
Qué poco crédito me había dado hasta entonces.
Qué poco crédito me había dado hasta entonces.
Suscribirse a:
Comentarios
(
Atom
)