De camino a casa, agotado,
pasos cada vez más pesados.
Tardes largas, noches infinitas,
día tras día, luchando contra una desidia
que se apodera de mi cuerpo y mi mente.
Risas, llanto, ganas de gritar,
mil emociones cada día afrontar.
Qué difícil de arreglar cuando la confianza se pierde,
y solo tener fe puede ayudar
a evitar caer presa de una tortura constante.
Oculta, soporta, no han de saber.
Sé fuerte...
Palabras vacuas y sonrisas de cartón,
evitando el silencio sin razón.
Levantar muros contra el dolor y entre la multitud gritar sin voz,
pedir ayuda sin obtener respuesta alguna.
Navegando a la deriva en un mar de gente.
Cansado ya de sentirse derrotado,
y con cada incertidumbre más asustado.
Mirar al suelo y desear ser más fuerte.
Mirar al cielo y soñar con un futuro.
Nadar contracorriente.
Sonríe, sigue adelante,
siempre mirando al frente.
No hay comentarios :
Publicar un comentario